martes, 22 de noviembre de 2011

visita a la Dirección (2)

...No tengo idea cuánto esperé a Rose, pero hacerlo fue desesperante. En cuanto apareció la madre de "mi victima" ésta no dejaba de acariciarle y darle besos mientras su retoño - tenía como 16 años maldita sea! - se retorcía más de dolor, logrando que sus alaridos aumentasen. Muy absurdo... Ilegal! como diría mi propia madre. 

En fin, la situación era tan patética, que me hizo recordar un episodio que me ocurrió hace ya tiempo atrás: era Lunes. El cielo estaba despejado en aquella estúpida mañana y formarse en hileras para conmemorar no recuerdo qué fecha (seguro era algo sobre el té... bueno, en verdad no recuerdo porque me puse a recordar otra cosa que me causó tanta gracia, que tuvieron que ponerme al principio de la fila), era latoso pero al menos cumplía un propósito como el de perder clases (todos saben eso, por supuesto)... 
....


¿saben? ya se me olvidó lo que les iba a contar...

Pero bueno, de repente mis amigas me echaban un fugaz vistazo del contrabando, a veces se acercaba Fred (lo que me aburría, porque mínimo esperaba una preocupación por parte de mi amado Octavio... si tan solo pensar en él me hace suspirar), hasta que a lo lejos escuché el taconeo familiar. Estaba muerta.

- soy Rose Lancome - se presentó a la secretaria. Su artificial pelo colorín lo llevaba recogido en un extraño moño y su habitual abrigo (el que usaba para ocultar su uniforme de camarera) sin abotonar. Qué demonios! ¿habrá venido corriendo? - disculpe la demora.
Antes que pasáramos a la oficina de la Directora, la madre del estúpido chico le dijo a la mía: 
- su hija, su - hija, golpeó a mi hijo!
- Natalie no suele hacer estas cosas, señora - contestó mi madre un tanto molesta, puesto que se estaba pintando los labios y esa señora había interrumpido aquel mágico momento - algo debió hacer su hijo como para que mi hija reaccionara así. 
- lo dice la mejor madre del mundo ¿no?
- no, señora - cerró su espejo Rose - se lo dice una madre cuerda y con criterio.

Una vez que ingresamos a la oficina de la señorita Margarita (así se llama la directora de Shetterman, mi estúpido colegio), ella nos saludó con cordialidad a todos para luego hacernos sentar - al chico y a mí - detrás de su  escritorio. Nuestras madres, que parecían querer retarse a duelo de espadas lácer desde que se conocieron, se ubicaron a un costado de los imputados. 
- a ver - dijo Margarita - cuéntenme lo ocurrido.
No entendí ni puse atención a lo que dijo el niño gallina, lo que desacredita cualquier intento de salvación; para mí su "bla, bla, bla" me envolvió en una linda historia de Chubacas, Arturitos, Citripios, con Rose defendiéndome con su espada lácer y mi padre hablando con ataque de asma como Lord Vaider...
- Natalie - me interrumpió la directora - danos tu versión de los hechos
Lo hice y fue tan corto que logró animar a todos. Lo mejor y para mi buena suerte, es que mi principal testigo fue el semi-calvo asistente social quien me dio la razón ya que había observado todo desde la ventana de su oficina. A continuación, la madre del mastodonte empezó a lloriquear junto con él, diciendo cosas a moco tendido que no entendí...
- si me disculpa - añadió mamá - según lo visto, Nat tiene la razón, fue violenta, pero dijo la verdad y defendió lo que encontraba legítimo; y yo le apoyo. Es decir, lo importante ya ocurrió y se aclaró... y en verdad, para eso atravesé casi todo Santiago, no para ser parte del show de esta señora que llora desconsoladamente, negando que su hijo cometa tales faltas a personas menores que él.
- entiendo Señora Lancome, muchas gracias por venir
- me quedaría, en verdad - dijo Rose - pero debo volver al trabajo
- descuide - le sonrió con sinceridad Margarita - puede irse.
- gracias. ¿puedo llevarme a Nat?
- por supuesto. No olvide registrar el retiro de la niña en recepción. Adiós Natalie - me abrazó la directora luego de despedirse de Rose con beso en la mejilla - te veremos mañana.

Al salir del lugar Rose se inclinó y me abrazó con fuerza.
- bien hecho hija - me dijo. Quedé impregnada de su perfume - tu padre estaría, sé que está muy orgulloso de ti. Ahora - se alejó - iremos a comer.... ¡al Mcdonalds! - gritó de felicidad y los profesores de las demás aulas salieron a callarle con un "shh".
- ¿es porque no comparaste los bíberes de la semana, cierto? - pregunté.
- ... ¡iremos al Mcdonalds! - gritó de nuevo y otra vez los profesores se asomaron por las puertas a callarle con el mismo ruido: "shh"

Sí, Rose no había echo las compras para la semana.

Corrección: a) no es "Chubaca", sino Chewbaca (o algo así)/ b) no es "Citripio", sino C3PO/ c) no es "Arturito", sino A2D2




5 comentarios:

  1. Bastante fome tu blog, Adams. Espero que por esto te califiquen con un 1.0... si es que para eso te alcanza. Yo, en lugar de la directora, te habría dado trabajo extra para la semana.

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  2. Que envidiosa eres! ¿por qué te metes en lo que no te importa? Comenta tus entradas será mejor, ya que nadie lo hace...
    Lindo blog, mi amiga. Nos vemos

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  3. Oigan, ¿sintieron el temblor? O.o ... no duró mucho, pero el segundo piso se remeció igual. Nos vemos.

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  4. Oiga, Anónimo, deje de trabajar con cafeína al lado; ve que se le mueve el piso y arruina con sus comterios freaks el blog de Frutillita... deje de ser tan mala clase.

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  5. Oye, Ron Weasley, aprende a escribir XD

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