Pero no quisiera hablar más de Papelucho, de Marie hablaré después (tuvo otra crisis y por lo mismo no se quiso comer mis legumbres); Rose será el tema de hoy.
- le encanta fumar y lo hace como chimenea. Todo es una excusa para fumar: "oh, que triste, voy a fumar", "maldito acontecer nacional, voy a fumar", "quiero ir al baño, pero quiero fumar primero", "iré a fumar y luego te ayudo con las tareas"
- ama el juego más latoso e individualista del mundo: el Solitario. A veces, cuando me acompaña al cyber, pide un computador solo para jugar eso y el último monto que le cobraron la otra vez fue de $20.000. Otras veces, son los clientes de su café quienes por dar todo cuanto tienen por estar o hablar con ella, le prestan su notebook para que juegue; lo peor, es que en una ocasión se le escapó: "me gustaría tener uno de estos, así podría jugar en el baño".
- ¿Qué tiene Rose con el baño?
- Ama las películas románticas. Llora con ellas y le encanta acompañar el concierto de lágrimas con chocolate y vino... en caja.
- También le gusta comer chicle. Lo malo, es que lo mastica con la boca abierta mientras juega con su pelo. Los hombres lo encuentran sexy; yo muy estúpido.
- Tal como lo hace con el suyo, ella juega con mi pelo; con un dedo empieza a enrollar uno de mis mechones hasta quedar, según ella, parecido a un fino bucle. Sin embargo, la verdad es que me lo deja como nido de aves.
- Debe tener sí o sí la razón. Por lo mismo discute con todos y por todo, aunque no tenga la razón.
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