jueves, 1 de diciembre de 2011

Marie y yo.

Desde pequeñas, mi vecina y yo nos hemos tolerado lo suficiente como para querernos y respetarnos la una a la otra, sin importar qué tan mal de la cabeza demostremos estar (Marie, hablo de ti por sobre todo).
Tenía 3 años cuando Marie llegó al vecindario; y como nadie quería jugar con ella, mi madre le pagaba para que fuera mi niñera. Desde entonces y hasta que cumplió los 17, mi vecina y yo nos sentábamos a ver los monitos en  la TV, comíamos como porcinas, jugábamos y me hacía las tareas... ah! se me olvidaba: también me leía los libros para el colegio y hasta me ayudaba a estudiar para los exámenes de ingreso escolar.
Recuerdo lo mucho que se esforzó para que me aceptaran en primer año básico en  Shetherman:
- qué letra es ésta, Nat. Vamos, tú puedes
- es... ¡una mariposa!
- no Nat, es la letra "M".

O como en otra ocasión memorable:
- encierra en un circulo los peces de color naranjo
- no me gustan los círculos
- pero eso dicen las instrucciones, Naty
- aa.... ¿puedo pintar los peces de color rosado?
- no
- ¿y meterme plasticina en la nariz?
- tampoco, Nat. Tampoco.

Recuerdo además, que uno de nuestros juegos favoritos era "Viva la novia". ¿Qué rayos era eso? Se los explicaré aunque poco les importe: pues bien, este juego consistía en arrancar los pétalos de todas las rosas vistas, luego las juntábamos en nuestras manos para finalmente, lanzarlas al cielo y gritar: "Viva la novia" mientras nos poníamos debajo, esperando a que los pétalos cubrieran nuestros hombros y cabeza.
Era divertido. Rose se enojaba mucho porque eran sus rosas... pero luego se desahogaba fumando y asunto arreglado.
Hoy, cuando le pido a Marie que volvamos a jugar a "Viva la novia", luego de saltar la pandereta que separa nuestras casas, dice pensativa: "Nat, cuando niñas era divertido; tú podrías seguir jugándolo. En cambio yo, a mi edad, puf!... siendo niña, demostraría con eso toda mi inocencia y ternura; ahora a mis 22 años, la gente y por sobre todo los chicos, pensarían que soy demente y estoy necesitada".
Entiendo el concepto "demente" (demen: del verbo "dar"/ te: del té... fácil y estúpido) lo que no entiendo es por qué no podemos jugar una vez más a "Viva la novia". 

1 comentario:

  1. Natalia, ¿te interesaría ser nuestra arquero en Handball? Porfa, responde este comentario o visita mi blog. Gracias. ah! y te sacaste un 5,0 en la prueba de geografía.

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