viernes, 16 de diciembre de 2011

La tradicional "Carta Navideña":

Querido Viejito Pascuero (Papa Noel o Santa Claus para el resto del mundo):
Durante este año no me he comido ni una legumbre servida, aunque he orado con o sin agrado antes de comer en el almuerzo; no he golpeado a nadie salvo a Ana y a un niño que le quitó la colación a una niña mucho más pequeña que él (a Ana le forré un combo por haberme dicho"huérfana ociosa" en pleno debate durante la clase de lenguaje. No puede decirme ociosa ¿qué se habrá imaginado?).
No fui apática con los nuevos del curso y una de ellos acabó integrándose a nuestro grupo. He realizado mis deberes a medias pero he aprobado todos los ramos gracias al Aradix que Rose me suministra los últimos dos meses de cada año.
Conforme a lo anterior es que para esta Navidad, me gustaría... que Billy Joel, el vagabundo que grita "La nueva república se acerca, malditos canallas" y se ríe a grandes carcajadas - no sé cuál es su verdadero nombre, pero me recuerda a la triste canción Piano Man de ese artista- cenara en nuestra casa, así como recibir un nuevo par de zapatillas. Recuerda, un PAR de zapatillas, no una sola como ocurrió la Navidad pasada.
Pero por sobre todo, me gustaría que Rose estuviese más en casa conmigo... y me hablara de mi padre. Me gustaría soñar con él aunque sea solo por esa noche. Muchas veces he sentido envidia de mis amigas y compañeros de curso por este simple hecho: tienen un padre que los castigue, los cobija en un abrazo, les desee las buenas noches y se presente en las reuniones de apoderados a bostezar o reclamar.
Atte.
Natalie

Pd: mamá, ¿cuándo acabaremos con la farsa? Todo cuanto digo lo hago de manera sincera maldita sea. Según Marie, me pides - sabiendo uno de los principios navideños económicamente más demandantes - que continúe escribiéndote cartas hasta que en un sobre solo encuentres el recorte del producto que me gustaría tener; quieres llegar a experimentar la decepción producto de mi madurez, como bien te comentan las demás madres de por aquí.
Mira, no entendí nada de lo que escribí antes - si no pude comprender a Marie, por qué lo haría plasmando su bla,bla,bla aquí - salvo una cosa: eres masoquista.
Pd2: recuerda: Ana ya no es mi amiga.

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