viernes, 16 de marzo de 2012

Primer día de clases, primera expulsión

Hoy fue el primer día de clases en Shetherman. Si no hubiese sido por mis amigas y por mi lindo y dulce Octavio, el día hubiese sido mucho más asqueroso.
Una vez que llegué, lo primero que hice fue el reconocimeinto de sala; sí, porque el año pasado, los primero dos días los compartí con los de cuarto año (yo voy en quinto) y no sé cómo ni por qué, es que al tercer día estaba pintando con los niños de prekinder. Esa fue una mañana memorable, recuerdo que solo me dediqué a pintar y cantar... hasta que aplaudí lo demasido fuerte como para asustar a un pequeñín. Ojalá nos dedicáramos solo a pintar y jugar, y no leer historias extrañas y fomes sobre gente que me no me interesa.
¿Que el joven Werther se suicidó por amor a Carlota? Bueno, y a mí qué demonios! Lástima para él que en esa época no existía el helado de chocolate o un Burger King, porque ahora las penas se pasan comiendo, ¿no?
Después tuve que esperar a Rose en la cafetería y me dio lata volver a ver a los mismos babosos que no dejaban de mirarle y escribir concentrados, cosas que yo sé, nadie en su vida leería. ¿A quien le importará saber sobre una madre que trabaja en un café? Ooooh, wau! pero qué novedoso... ya, ¿es enserio?. Nuestro planeta está tan mal que hacen falta árboles, muy pronto - lo sé- serán los libros los que ocupen el rol del papel higiénico... por este pensamiento es que la profesora de lenguaje el día de hoy, me echó de su clase.

No hay comentarios:

Publicar un comentario